divagué tanto y me perdí entre sonrisas débiles,abrazos y lágrimas que ya no diferenciaba que días eran reales, y cuales inventaba yo en medio de mis noches de poemas. Escribía sobre todo, y todo terminaba siendo lo mismo. Dulce y cruel muerte que extingue y arrasa, destruye, quema, ahoga, derrumba por dentro… Pero es solo ella quien, con su esencia revive nuestro ser, y llena el alma tanto de ella,de su esencia y su gentileza, que abres tus ojos, y te da el privilegio de decir un día más, gracias vida.
A veces nos preocupamos tanto por dificultades que nosotros mismos hacemos grandes,y olvidamos que suele ser mejor buscar soluciones que problemas.
=) Ana M
Los ojos...Sus ojos... Mirarlos fijamente y transportarte a un lugar donde las fantasías son como los dulces, alegran tus días y siempre quieres más. Esa mirada que envicia y que no quieres dejar pasar por alto cada pestañeo, cada sensación de ormigueo que se genera en tus brazos y tus piernas cuando mira los tuyos, y que decora con ese lunar tan peculiar que solo el sabe lucir... Y así fue, como descaradamente robe su mirada y la capture en mi mente, para no olvidar que los ojos son el espejo del alma... de su alma. L. k
Comentarios
Publicar un comentario