Casi nunca sabemos que escribir... solo nos sentamos a pensar en la vida, en la dicha y desdicha, y así... vamos creando un cuento que no sabemos como acabará, solo escribimos, quizás, para acordarnos de ese primer café, o de la primera noche donde cantaste bajo la luz de la luna; tal vez de tu infancia con las rodillas raspadas y los regaños de tu madre cuando llegabas llorando y solo querías un abrazo, el día en que peleaste con tu profe porque te encontró un cuaderno que en vez de la tarea, estaba lleno de fantasías, cuando te diste tu primer beso y hasta cuando te rompieron el corazón por primera vez... el skate,el vino y el poker... y hasta el libro que empezaste a escribir y hasta ahora, no has pasado de la primera página... El mundo es una historia... la vida es un reto; nunca estamos preparados para enfrentarlo, no hay una guía que venga con ellos, ni un ejemplo que haga entenderlo, solo llega y cada persona debe aprender, gozar, llorar, superar...y así, ir creando su propia historia, quizás, para cuando sientas que es demasiado tarde, leas eso... y recuerdes, que casi nunca sabemos que escribir, pero siempre terminamos haciendo un cuento.
l.k
Los ojos...Sus ojos... Mirarlos fijamente y transportarte a un lugar donde las fantasías son como los dulces, alegran tus días y siempre quieres más. Esa mirada que envicia y que no quieres dejar pasar por alto cada pestañeo, cada sensación de ormigueo que se genera en tus brazos y tus piernas cuando mira los tuyos, y que decora con ese lunar tan peculiar que solo el sabe lucir... Y así fue, como descaradamente robe su mirada y la capture en mi mente, para no olvidar que los ojos son el espejo del alma... de su alma. L. k
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